Tras nueve carreras, el campeonato del mundo de Fórmula 1 aterrizaba este
fin de semana en el circuito alemán de Hockenheim. Y, a pesar de la monotonía
de las anteriores carreras, dominadas de principio a fin por el equipo
Mercedes, la pelea por el título estaba muy apretada. El alemán Nico Rosberg
lideraba el mundial con tan solo cuatro puntos de ventaja sobre su compañero de
equipo y único rival por la corona mundialista, el británico Lewis Hamilton. El
duelo estaba servido.
Pero pronto nos quedamos sin batalla. Hamilton sufría un duro accidente en
la sesión de clasificación del sábado e iniciaría la carrera desde la decimosexta
posición. Rosberg no falló y se llevó su quinta pole del año. El británico
tenía que remontar. Fernando Alonso, único representante español en la
parrilla, saldría desde el séptimo lugar.
Parecía que el Gran Premio de Alemania ya tenía
dueño antes de disputarse la carrera. Y así fue. Nico Rosberg dominó de
principio a fin en el asfalto de Hockenheim y se llevó su cuarto triunfo de la
temporada con una superioridad aplastante sobre sus rivales. Su compañero Lewis Hamilton salvó la jornada gracias
a su espectacular remontada para conseguir subirse al tercer cajón del podio.
La segunda posición la ocuparía el Williams de Valtteri Bottas que se defendió con
gran destreza de los ataques de un agresivo Hamilton en las vueltas finales.
Con este resultado Rosberg es más líder del mundial
ya que saca 14 puntos a Hamilton, que deberá ganar al alemán la próxima semana en Hungría
para mantener pareja la pelea por el título.
Alonso, por su parte, continua con su pesadilla en Ferrari.
Esta vez no pudo pasar del quinto puesto y, lo que es peor, parece que esto es
lo máximo que su coche puede dar este año.
Las críticas a "la Scuderia" son,
lógicamente, cada vez mayores. El último en unirse a ellas ha sido el tres
veces campeón del mundo Niki Lauda, que cree que: "Ferrari ha hecho un coche
de mierda", y añade: "Alonso
debe estar muy frustrado porque hace años que conduce un coche que no
funciona".
El Gran Premio de Alemania mantiene la tónica de la
temporada: Mercedes es imbatible.
Rosberg y Hamilton ganan las carreras con una facilidad pasmosa e impropia de
este deporte. Esto hace que la Fórmula 1 comience a ser aburrida y monótona, lo
cual deriva en un descontento general de la afición con el espectáculo de las
cuatro ruedas.


